TOMCAT
01-29-2010, 08:45 AM
EL HIJO
Había una vez un hombre y su hijo, que eran muy rico y ambos tenían gran pasión por el arte. Ambos tenían de todas clases de pintura en su colección, desde Rafael hasta Picasso. A menudo, ellos se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte ambos tenían, pero desgraciadamente, un día el hijo fue llamado a la guerra. El chico llego a ser un soldado muy valiente, pero murió en batalla mientras rescataba a otro compañero soldado. El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su hijo. Unos meses mas tarde, justo el día Navidad, alguien tocó a la puerta, Era joven con un gran paquete en sus manos y le dijo al padre: “Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. Ese día, su hijo me estaba llevando a un lugar seguro cuando una bala le atravesó el pecho, muriendo así instantáneamente. El hablaba muy a menudo de usted y de su gran amor por el arte. El muchacho extendió los brazos para entregar el paquete que sostenía: "Yo sé que esto no es mucho, además no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto". El padre abrió el paquete. Era un retrato pintado de su hijo, que el joven soldado había pintado. El padre al mirar la pintura lo embargó una profunda admiración al ver la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. Estaba tan atraído por las expresiones faciales de su hijo en la pintura, que los suyos propios se arrasaron de lágrimas. Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro. ."¡Oh no, Señor!, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí, esto es un regalo para usted". El padre colgó el retrato en la pared de la sala, justo arriba de la chimenea. Cada vez que los visitantes o invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato pintado de su hijo antes de mostrar su famosa galería. Un año mas tarde el padre murió y se anunció una subasta de todas las pinturas que poseía. Mucha gente importante e influyente acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección. Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo, fue lo primero en la subasta. El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta. "Empezaremos los remates con este retrato del "EL HIJO", ¿quién ofrece por este pintura?" Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación gritó: "Queremos ver las pinturas famosas, olvídese de esa porquería"... Sin embargo el subastador persistió: "¿Alguien ofrece algo por esta pintura? ¿$100.00...? ¿$200.00...?" Otra voz gritó con enojo: "¡No venimos por esa pintura, Venimos por los Van Goghs, los Rembrandt y Picasso... vamos a las ofertas de verdad!" Pero aún así el subastador continuaba su labor: “El Hijo, El Hijo, ¿Quién se lleva El Hijo...?" Finalmente una voz se oyó desde muy atrás, era el viejo jardinero del padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, ofreció lo único que tenia. "Tenemos $10.- ¿Quién da $ 20.-...?", gritó el subastador." La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura de "El Hijo" Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo: "Va una, van dos, ¡VENDIDA por $ 10.00". "¡Ya... empecemos con las verdaderas pinturas!", gritó uno! El subastador soltó su mazo y dijo: "Lo siento mucho, damas y caballeros, pero la subasta llegó a su final”.”Pero... ¿y las pinturas?", dijeron los interesados llenos de intriga. "Lo siento" Contestó el subastador "Cuando me llamaron para conducir esta subasta, se me dijo de un secreto que estaba estipulado en el testamento del dueño. Yo no tenía permitido revelar lo estipulado hasta que subaste la primera pintura. Solamente la pintura de "EL HIJO" seria subastada. Aquel que acepte la pintura del “EL HIJO” heredaría absolutamente todas las posesiones del padre, incluyendo todas famosas pinturas. Así se estipulo en el testamento: “El hombre que acepte quedarse con EL HIJO se quedara con TODO....".
REFLEXION: Dios nos ha entregado a su Hijo, quien murió en una cruz hace más de 2.000 años. Y Así como dijo el subastador en su mensaje: "EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA EL HIJO?".
"Quien ama Al Hijo, ama Al Padre y el que ama Al Padre lo tiene todo.....”.
Había una vez un hombre y su hijo, que eran muy rico y ambos tenían gran pasión por el arte. Ambos tenían de todas clases de pintura en su colección, desde Rafael hasta Picasso. A menudo, ellos se sentaban juntos a admirar las grandes obras de arte ambos tenían, pero desgraciadamente, un día el hijo fue llamado a la guerra. El chico llego a ser un soldado muy valiente, pero murió en batalla mientras rescataba a otro compañero soldado. El padre recibió la noticia y sufrió profundamente la muerte de su hijo. Unos meses mas tarde, justo el día Navidad, alguien tocó a la puerta, Era joven con un gran paquete en sus manos y le dijo al padre: “Señor, usted no me conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. Ese día, su hijo me estaba llevando a un lugar seguro cuando una bala le atravesó el pecho, muriendo así instantáneamente. El hablaba muy a menudo de usted y de su gran amor por el arte. El muchacho extendió los brazos para entregar el paquete que sostenía: "Yo sé que esto no es mucho, además no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le hubiera gustado que usted recibiera esto". El padre abrió el paquete. Era un retrato pintado de su hijo, que el joven soldado había pintado. El padre al mirar la pintura lo embargó una profunda admiración al ver la manera en que el soldado había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. Estaba tan atraído por las expresiones faciales de su hijo en la pintura, que los suyos propios se arrasaron de lágrimas. Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro. ."¡Oh no, Señor!, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí, esto es un regalo para usted". El padre colgó el retrato en la pared de la sala, justo arriba de la chimenea. Cada vez que los visitantes o invitados llegaban a su casa, les mostraba el retrato pintado de su hijo antes de mostrar su famosa galería. Un año mas tarde el padre murió y se anunció una subasta de todas las pinturas que poseía. Mucha gente importante e influyente acudió con grandes expectativas de hacerse con un famoso cuadro de la colección. Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo, fue lo primero en la subasta. El subastador golpeó su mazo para dar inicio a la subasta. "Empezaremos los remates con este retrato del "EL HIJO", ¿quién ofrece por este pintura?" Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación gritó: "Queremos ver las pinturas famosas, olvídese de esa porquería"... Sin embargo el subastador persistió: "¿Alguien ofrece algo por esta pintura? ¿$100.00...? ¿$200.00...?" Otra voz gritó con enojo: "¡No venimos por esa pintura, Venimos por los Van Goghs, los Rembrandt y Picasso... vamos a las ofertas de verdad!" Pero aún así el subastador continuaba su labor: “El Hijo, El Hijo, ¿Quién se lleva El Hijo...?" Finalmente una voz se oyó desde muy atrás, era el viejo jardinero del padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, ofreció lo único que tenia. "Tenemos $10.- ¿Quién da $ 20.-...?", gritó el subastador." La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura de "El Hijo" Querían las que representaban una valiosa inversión para sus propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo: "Va una, van dos, ¡VENDIDA por $ 10.00". "¡Ya... empecemos con las verdaderas pinturas!", gritó uno! El subastador soltó su mazo y dijo: "Lo siento mucho, damas y caballeros, pero la subasta llegó a su final”.”Pero... ¿y las pinturas?", dijeron los interesados llenos de intriga. "Lo siento" Contestó el subastador "Cuando me llamaron para conducir esta subasta, se me dijo de un secreto que estaba estipulado en el testamento del dueño. Yo no tenía permitido revelar lo estipulado hasta que subaste la primera pintura. Solamente la pintura de "EL HIJO" seria subastada. Aquel que acepte la pintura del “EL HIJO” heredaría absolutamente todas las posesiones del padre, incluyendo todas famosas pinturas. Así se estipulo en el testamento: “El hombre que acepte quedarse con EL HIJO se quedara con TODO....".
REFLEXION: Dios nos ha entregado a su Hijo, quien murió en una cruz hace más de 2.000 años. Y Así como dijo el subastador en su mensaje: "EL HIJO, EL HIJO, ¿QUIÉN SE LLEVA EL HIJO?".
"Quien ama Al Hijo, ama Al Padre y el que ama Al Padre lo tiene todo.....”.