View Full Version : El Caminante, su Perro y su Burro


TOMCAT
06-28-2010, 06:41 PM
El Caminante, su Perro y su Burro



Un caminante, su perro y su burro, caminaban por un camino sin saber a donde iban. La caminata era muy larga, el sol era fuerte y los tres estaban empapados en sudor y con mucha sed. Después de mucho caminar, el hombre se dio cuenta que los tres habían muerto en un accidente. Hay veces que lleva un tiempo para que los muertos se den cuenta de su nueva condición. Los tres desesperadamente precisaban de agua. En una curva del camino, avistaron un hermoso portón, con las columnas en mármol que conducía a una poza calzada con bloques de oro y en el centro había una fuente donde brotaba agua cristalina. El caminante se dirigió al Guardián que desde una garita cuidaba de la entrada.


“Buen día”; dijo el caminante, Buen día” ; respondió El Guardián,“¿Qué lugar este tan lindo?” ; pregunto el caminante, Este lugar muchos lo llaman el Paraíso”; fue la respuesta del Guardián. “Que bueno que nosotros llegamos aquí, estamos con mucha sed”, dijo el caminante. “Pero solo usted le permitiré entrar a beber agua a su voluntad”, dijo El Guardián. Mi burro y mi perro también están con mucha sed.. “Lo lamento”: le dijo el Guardián ... “ Pero este lugar no se permiten la entrada a los animales”, El Caminante se sintió muy decepcionado porque su sed era inmensa.


Mas el no llego a beber y dejar a sus amigos con sed. De esta manera, siguió su camino. Después de largas horas o quizás días, con la sed y el cansancio multiplicandose, llegaron a un sitio, cuya entrada estaba marcada por un portón viejo, caído y semi abierto. Atravez del portón en la entrada se mostraba un camino echo de tierra, con árboles en ambos lados que le hacían sombra. A la sombra de uno de los árboles, El Guardián estaba recostado, con la cabeza cubierta por un ancho sombrero y parecía que dormía. “Buen día”; dijo el caminante, “Buen día”; respondió El Guardián,


“Mi burro, mi perro y yo estamos con sed”. “ Veo una fuente de agua en aquellas piedras, podemos beber?”, dijo el caminante y le señala el lugar donde esta la fuente.” “Claro, beban hasta saciarse”; responde El Guardián con su ancho sombrero. El caminante, el burro y el perro fueron hasta la fuente y saciaron su sed. Muchas gracias ; dijo el caminante al Guardián. Vuelvan cuando quieran; respondió El Guardián...


“A propósito” - dijo el caminante ; “¿Cuál es el nombre de este lugar?”, “Esto es El Paraíso” ; respondió El Guardián.- ¿EL Paraíso? ¡Pero El Guardián del portón de oro y mármol me dijo que allí era El Paraúso ! Aquello no es el Paraíso, aquello es El Infierno. El caminante quedó perplejo. “Entonces” - dijo el caminante - “esa información falsa debe causar grandes confusiones”.


“De ninguna manera, en verdad ellos nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan aquellos que son capaces de abandonar a sus mejores amigos”, le responde el Guardián, y el nombre original de ese Guardian es Pedro.